David Bowie: disruptor tecnológico

“Si tuviera 19 años otra vez, evitaría la música e iría directamente a Internet”

-David Bowie

Hoy cumpliría 71 años uno de los músicos que revolucionó la historia: David Bowie. Ese personaje no sólo fue un pionero del rock y la moda, también fue un innovador tecnológico, un pionero de la gravitación cibernética.

A mediados de los 90, el mundo comenzó a modificar su estructura con la inauguración de la dimensión ciberespacial, una dimensión que reformaría para siempre la manera de estar en el tiempo y el espacio, saber, comerciar, comunicar y compartir. Frente a este cambio, David comenzó a crear su primer cyber-Space Oddity, apostando por una revolución a la que pocos le tenían fe: la revolución digital.

En 1996, David Bowie, con la innovadora empresa de comenzar a cambiar la interacción entre músicos y melómanos, volteó a ver a la tecnología y se convirtió en el primer artista de talla mundial en distribuir un lanzamiento en línea: “Telling Lies”, canción que vendió más de 300,000 descargas. 300,000 descargas en un momento en el que una descarga así podía implicar toda la capacidad computacional de un usuario.  

En aquellos años, como muchos otros artistas musicales, Bowie lanzó también su propio sitio web y exploró la tecnología de CD-ROM  interactiva; tecnología que llevó a otro nivel para lanzar “Jump They Say” en 1994. Este CD fue creado para PC y permitía a los usuarios hacer su propia versión en video de “Jump…”, ver entrevistas con el artista y videos musicales del álbum Black Tie White Noise.

Pero no fue sino hasta septiembre de 1998 cuando Bowie decidió incursionar en una idea extraña para esos tiempos: lanzó su propio proveedor de servicios de Internet (ISP). En aquellos años, menos de la mitad de los estadounidenses jamás había usado Internet, quien lo había utilizado pasaba en promedio 30 minutos al mes y sus equipos poseían una capacidad mínima que se limitaba básicamente a recibir mensajes de “Error”; por su parte, las grandes empresas del mundo aún batallaban por comprender el impacto del Internet, pero no Bowie, sinestésico de todos los tiempos y espacios.

Durante varios años, Bowie trabajó con los pioneros de la web Robert Goodale y Ron Roy para explorar las posibilidades de distribución musical y nuevas relaciones con los fans, el resultado fue BowieNet: un ISP que ofrecía acceso a Internet, adjunto a un sitio web dedicado a su música. Los suscriptores podían navegar por un vasto archivo de fotografías, la cronología de su carrera, videos y entrevistas con el artista, así como un blog sobre sus últimas noticias y pistas exclusivas. También había concursos de composición, foros y secciones de chat en vivo con el propio Bowie, web webcasts, contenido de Rolling Stone Network, que transmitía conciertos en vivo, y Music Boulevard, una de las primeras compañías comerciales en ofrecer canciones descargables. Más allá de esto, había algo enormemente significativo para los fans: la posibilidad de tener su propia dirección de correo electrónico BowieNet, un estandarte de la melomanía.

Por si fuera poco para iniciar el siglo, el proyecto de BowieNet se amplió como la mirada de Major Tom y creo una estación de radio por Internet donde constantemente Bowie fungía como DJ.

A través de su empresa de tecnología UltraStar, David creó un plan para atraer celebridades a Internet para crear sus propios ISP y portales llenos de contenido en línea. Veinte años antes de la creación de Spotify, Bowie ya concebía la incipiente era digital como una oportunidad de generar una nueva civilización musical con una innovadora cultura de comunicación e interacción: redes sociales dedicadas a la música de manera personalizada.

Pero aún hay más, antes de la existencia de MySpace y desde luego, mucho antes de la primera aplicación de banca electrónica, en enero de 2000, el creador de Ziggy Stardust lanzó su propio banco en línea: BowieBanc, que puso su imagen en una tarjeta de crédito, vendía bonos y funcionaba también como una herramienta financiera que prometía a los inversionistas una parte de sus regalías futuras; desde luego, ofrecía a sus clientes una suscripción gratuita a BowieNet.

Bowie es un referente de la cultura pop en gran parte del globo, su importancia resuena en los medios digitales que pudo imaginarse con enorme entusiasmo. En 51 años de carrera se estima que las ganancias de Bowie giran alrededor de £135m, vendió 140 millones de álbumes desde su primer lanzamiento en 1967, tuvo 111 singles –en promedio dos por año durante toda su carrera musical–, realizó 51 videos musicales, creó 25 álbumes de estudio (incluyendo No Plan, lanzado post mortem).

Actualmente, dos años después de su muerte, el mundo continua rindiéndole tributo en toda clase de medios: en 2016, Blackstar se convirtió en una miniserie de 16 episodios en Instagram; el año pasado se reeditó toda su discografía en vinilo –una interesante tecnología retroactiva–; y, hoy en día, hay millones de escuchas en todo tipo de plataformas digitales que generan diariamente cientos de playlist con su música. El orgullo de exponer el lightning bolt a través de una cuenta en BowieNet ha sido sobrepasado, Bowie está en los móviles de todos.

David Bowie fue un artista que logró hacer un pastiche entre lo mejor de la música pasada y la del porvenir, en él se conjugan John Cage, Billy Corgan, Elvis Presley, John Coltrane, Dave Grohl, John Lennon, Ian Curtis, Lou Reed, Robert Smith, Iggy Pop, entre muchos otros enormes talentos, no por nada era conocido como “El camaleón”. Su capacidad para afianzarse y exponer su tiempo y la tradición de la que provenía no disputaba con su talento para extender su música hacia el futuro, hacia otros planetas, hacia otras dimensiones.

DEP David Bowie. Major Tom: Mission Accomplished.

 

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