Ciudades Inteligentes: la nueva apuesta de empresas y gobiernos por el crecimiento

Nuevas tecnologías implican nuevos modelos de negocio. Hoy en día con la revolución que han traído las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), los negocios son más afectados que nunca por todos los sectores de su ecosistema, no solo por sus competidores. Es insuficiente velar por el crecimiento de la propia industria, ahora es necesario apostar por mejoras en todo un entorno o mejor dicho, toda una ciudad.

De acuerdo con Ignacio Muraira, director de redIT, en 2050 el 64,1% de las personas en los países en desarrollo vivirá en áreas urbanas; esto implica un enorme riesgo para la calidad de vida de cualquier ciudadano y el desempeño de sus negocios. Este cambio, para un país como México que cuenta con una de las ciudades más grandes del mundo, hace inminente la necesidad de transformar las ciudades tradicionales en Ciudades Inteligentes. Esta demanda no tiene que ser exclusivamente alarmante, es también una oportunidad para gobiernos y empresarios de mejorar su desarrollo socioeconómico, modernizando sus productos y servicios, haciendo más eficiente la toma de decisiones y operaciones, y aumentando su competitividad.  

Una Ciudad Inteligente es una ciudad que utiliza TIC, conectividad, sensores distribuidos en el ambiente y sistemas computarizados de gestión inteligente para solucionar problemas inmediatos, organizar escenarios urbanos complejos y crear respuestas innovadoras para atender las necesidades de sus ciudadanos, necesidades como: movilidad, seguridad, educación, transporte y salud, entre muchos otros.

Según estudios de Frost & Sullivan, hay varias tendencias que los negocios y los gobiernos tendrán que atender para el desarrollo de Ciudades Inteligentes:

1.- Megatendencias: urbanización, conectividad y convergencia

2.- Macrotendencias: megalópolis, Big Data y dispositivos inteligentes

3.- Microtendencias: infraestructura de servicios de seguridad y analíticos

Estas tendencias se conjugan mayormente en el Internet of Things (IoT). Gracias al IoT ahora no sólo estamos conectados con el resto del mundo, sino con los objetos. Hay tres factores imprescindibles que lo impulsan y que todo sector tendrá que mantener en la vanguardia para poder dirigir sus proyectos a la creación de Ciudades Inteligentes: la conectividad ubicua, las tecnologías de Nube y la analítica de datos.

En 2020 habrá 50B de dispositivos conectados en el mundo, lo que, desde luego, afectará todas las áreas socioeconómicas de cualquier país. Dejemos esto más claro: se estima que el CAGR (2016-2022) en México del IoT en el sector de energía será del 33%, en el transporte y la movilidad será del 15%, y en finanzas del 14%.       

El desarrollo de las megalópolis es un factor determinante para la economía; el PIB de Nueva York es de 1.4Tdd, es decir el PIB de Canadá; del otro lado del globo, el PIB de Tokyo es de 1.7Tdd, más que el PIB de Rusia. “Las ciudades, no los países, son los que traerán prosperidad económica”, explicó Roberta Gamble, partner de Frost & Sullivan, durante el Growth Innovation and Leadership Summit 2017.

Es entonces necesario responder a los cambios que la urbanización traerá para los estados y las empresas, así como el poder económico de las ciudades. La tecnología es la mejor herramienta para potencializar este poder y crear modelos de negocio que fomenten la implementación de Ciudades Inteligentes, ciudades que apuesten por un mayor crecimiento y también una mejor calidad de vida.

 

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